Sobreira

Roble abierto al exterior.
Concebida como parte de un salón de apoyo a la piscina, esta cocina explora una relación cercana entre interior y exterior. El proyecto, desarrollado en colaboración entre Armazém 810 y el arquitecto Tiago Meireles, privilegia la sencillez de las líneas, la ligereza visual y la continuidad con la arquitectura que lo rodea.
El roble protagoniza el mobiliario y aporta naturalidad y equilibrio al espacio. Prescindir de muebles altos libera las paredes y depura la composición, mientras que la gran abertura al exterior amplía la percepción del espacio y permite que la luz natural forme parte de la atmósfera de la cocina.
En contraste con la madera, una columna vitrina con perfiles metálicos, vidrio transparente bronce e iluminación integrada introduce un elemento más sofisticado y escenográfico. Los electrodomésticos completamente negros se integran en el conjunto, preservando la lectura limpia y contemporánea del proyecto.
El resultado es una cocina relajada pero cuidada, concebida para acompañar la vida junto a la piscina y los momentos compartidos. La ejecución de Armazém 810, con fabricación e instalación propias, permite trasladar con precisión a la obra la intención definida junto al arquitecto Tiago Meireles.
Arquitectura · En colaboración con Arq. Tiago Meireles

EspacioCocina de apoyo a la piscina
MateriaRoble · Vidrio bronce · Metal
EjecuciónFabricación e instalación propias
Precisión que se aprecia de cerca.
Encuentros, alineaciones y materia resueltos como una sola pieza.








